“Mientras en Cuba no exista libertad todos debemos estar aquí para luchar por ella”. Oscar Elías Biscet

Oscar Elías Biscet y su esposa Elsa Morejón – Fotos desde Cuba

A poco de salir de la cárcel ayer, Oscar Elías Biscet ratificó su compromiso con un cambio pacífico en Cuba. Sus declaraciones en BBC Mundo y en el diario español El Mundo.

Oscar Elías Biscet

El Dr. Oscar Elías Biscet, preso político cubano, salió al fin de la cárcel.  Biscet, que es médico de profesión, cumplía una condena de 25 años de cárcel por “actos contra la independencia y la integridad territorial del Estado”, es decir, por sus actividades opositoras contra el gobierno de Cuba.

El es uno de los 75 disidentes arrestados y enjuiciados en la primavera de 2003. Casi todos, menos cuatro, han sido excarcelados gracias a las gestiones de la Iglesia Católica cubana. La mayoría de ellos optaron por el exilio ante las presiones de las autoridades y las faltas de perspectivas en Cuba. Biscet es uno de los pocos que prefieren permanecer en el país.

De todos los cubanos que han pagado con la cárcel por sus ideas políticas en lo que va de siglo, Biscet es quizás el que más se destaca por su desafío al régimen. Tiene además eso que llaman capacidad de liderazgo: convicción absoluta en su causa, un discurso claro y coherente y una de esas apariencias que generan simpatías.

La cárcel no parece haber menguado su compromiso con un cambio democrático por lo que se lee y escucha de él. Sin embargo, sí parece haber afectado su salud porque eso tienen los presidios políticos: o quebrantan la voluntad o quebrantan el cuerpo.

Todos los cubanos que queremos un país mejor debemos congratularnos con el regreso de Biscet donde su familia.  Mucho más cuando no quede en la cárcel ningún preso por oponerse pacíficamente al actual gobierno de Cuba. Lamentablemente todavía estamos lejos de ese día: mientras Biscet y otros están a punto de salir, Néstor Rodríguez Lobaina está en peligro de entrar.

Sobre Biscet:

Enemigo silencio

Enemigo silencio

El “eso-no-es-conmigo” ha sido la actitud de la mayoría de los cubanos durante mucho tiempo, demasiado tiempo. Cada cual ha ido por lo suyo. La mayor parte de los que nos fuimos, callamos ante el maltrato de quienes se atreven a reclamar derechos como el médico Oscar Elías Biscet, condenado a 25 años de cárcel. Los que se quedaron, ni se diga: ignorar o simular ignorar es una forma de autoprotección. Definitivamente la solidaridad humana tiene sus límites en la Cuba de hoy, incluyendo la Cuba de la diáspora. Véase el ejemplo de los presos políticos. Biscet es uno de los once cubanos que permanecen en prisión por creer y pedir los profundos cambios que necesita el sistema político y económico en la Isla. A decir verdad, lo menos que usted que me lee y yo podemos hacer es exigir que no se prolongue más esta injusticia. Como dice su hija, Winnie Biscet, el silencio es el peor enemigo de la libertad.

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