¿Qué sabía Rusia sobre los hermanos Tsarnaev?

Tsarnaevs
Conste que no se trata de alguna temprana teoría de la conspiración. Sin embargo, hay algo que no está claro sobre cómo reaccionaron el presidente Vladimir Putin y los medios de prensa oficialistas rusos al atentado de Boston y la búsqueda de sus presuntos autores materiales, Tamerlan y Dzhokhar Tsarnaev.

Mucho antes de que se supiera de la identidad de los sospechosos y de su origen checheno ayer, ya el martes 16 de abril Putin vinculaba las explosiones a la necesidad de coordinar la lucha contra el terrorismo a escala mundial. Por su parte Russia Today, el canal de televisión y página de internet que refleja la posición del gobierno ruso, reveló con una celeridad asombrosa los nombres de los sospechosos e información sobre ellos y sus familiares.

Según un agente del FBI, los servicios de inteligencia de Rusia le seguían la pista a Tamerlan Tsarnaev. El FBI habría interrogado a Tamerlan a pedido de los rusos en 2011. Tras el interrogatorio, los norteamericanos habrían concluido que no tenían motivos para preocuparse por el mayor de los Tsarnaev.

Tamerlan estuvo fuera de Estados Unidos desde enero a julio de 2012. Se cree que viajó a la Federación Rusa, posiblemente para visitar a sus familiares en Daguestán. Los servicios de inteligencia rusos podrían esclarecer si en ese tiempo se reunió con radicales islámicos que abundan en aquella parte del Cáucaso.

Durante la operación de captura de Dzhokhar, el presidente Obama llamó a Putin para agradecerle su cooperación en el combate contra el terrorismo. Según Russia Today, el gobierno de aquel país había alertado desde hace tiempo a Estados Unidos del peligro de los radicales chechenos refugiados en Occidente. Para los rusos, el atentado de Boston demuestra que su advertencia estaba justificada.

El ataque terrorista de Boston tiene lugar cuando Rusia se prepara para las Olimpiadas de Invierno de Sochi en febrero de 2014. Funcionarios rusos creen que lo ocurrido en Estados Unidos es un llamado de alerta y que, por lo tanto, las medidas de seguridad en los Juegos deben ser más estrictas.

No hay que llegar a conclusiones prematuras pero hay motivos para preguntarse ¿qué sabía exactamente Rusia de los hermanos Tsarnaev antes del pasado lunes 15 de abril?, ¿qué dijeron los servicios de inteligencia rusos al FBI en 2011? y ¿qué saben sobre lo que hizo Tamerlan Tsarnaev durante los primeros seis meses de 2012?

De cuando Gore Vidal perdió su ingenio


Los tributos vuelan para Gore Vidal, señor de las letras, que acaba de morir en Estados Unidos. Vidal tenía una agudeza que recordaba a Oscar Wilde. Era un Wilde menos extravagante que incursionaba en política y uno que también no temía reconocer en público sus inclinacioness sexuales. Un Wilde de su tiempo.

Novelas como Williwaw, La ciudad y el pilar de sal, Juliano el Apóstata; obras de teatro como Visita a un pequeño planeta y El mejor hombre y ensayos como Palimpsesto: una memoria le granjearon un lugar entre los nombres indispensables de la literatura norteamericana del siglo XX. Sin embargo, a pesar de su indudable mérito como escritor, se le recuerda, y hasta más, por sus dichos mordaces motivados muchas veces por una visión crítica de su país. Frases como estas:

Se supone que la democracia dé la sensación de que se escoge, por ejemplo, entre el calmante X y el calmante Y. Pero en realidad los dos son aspirina

Cincuenta por ciento de la gente no vota y cincuenta por ciento no lee los periódicos. Espero que sea el mismo cincuenta por ciento

Ningún buen acto pasa sin castigo

No basta con triunfar. Otros tienen que fracasar

Este maestro de la ironía también tuvo sus frases temerarias y desafortunadas. Tómese esta perla de una entrevista que un Vidal ya de avanzada edad soltó, nada más y nada menos que a Cubadebate, en una visita a La Habana en 2006:

Solamente si reponemos la Constitución, podríamos tener un país con aspiraciones y con éxitos como los de Cuba. No crea que no me siento celoso como norteamericano con lo que he visto en Cuba. Yo soy un gran patriota y tengo celos“.

No lo dijo con su característica sorna porque el contexto es inequívoco. ¿Habló el Vidal provocador? Tal vez pero lo que consiguió este habilísimo gimnasta de la palabra fue una torpe e indigna pirueta. Que las luces del intelecto no necesariamente alumbran en política.

El gran golpe de Wikileaks

La diplomacia de Estados Unidos está hoy en coma. Hillary Clinton tiene hoy el cargo menos envidiable de cualquier gobierno del planeta: la tarea de limitar los daños por la filtración de 250 000 documentos secretos enviados por decenas de embajadas estadounidenses se presenta casi menos que imposible.

El diario británico The Guardian es uno de cinco medios de prensa en los que Julian Assange, el fundador de Wikileaks, confió este caudal de información. Los otros son El País, The New York Times, Le Monde y Der Spiegel.  Muchas de las revelaciones ya están en sus páginas. Otras se publicarán en el transcurso de los próximos días y quizás semanas.

Algunos de los documentos ponen no sólo al gobierno de Barack Obama en una posición difícil sino también a aliados como Arabia Saudita. Uno de los mensajes revela que el monarca Abdulá pidió a los Estados Unidos que atacara a Irán para poner fin al programa nuclear iraní.

Muchos políticos de alto rango a nivel internacional tendrán motivo para disgustarse con los diplomáticos estadounidenses, entre ellos el primer ministro británico David Cameron, el premier italiano Silvio Berlusconi, su par ruso Vladimir Putin y la presidenta de Argentina Cristina Fernández, viuda de Kirchner.

Cameron y su antecesor Gordon Brown son objeto de comentarios nada halagüeños desde la embajada de Estados Unidos en Londres. Otra información confidencial, esta vez de diplomáticos norteamericanos en Roma, aborda con preocupación la cercanía de Berlusconi y Putin. El jefe de gobierno italiano es calificado de casquivano, vanidoso e incompetente. Por su parte, el ex presidente y actual premier ruso saldría mal parado en un informe que lo cataloga de machista y autoritario. Además, para más inri se dice que la Rusia que ha ayudado a forjar es un estado mafioso. En cuanto a la mandataria argentina, un recado a la misión diplomática estadounidense en Buenos Aires pide que se investigue su salud mental.

La vulnerabilidad de los sistemas de comunicación y almacenamiento de datos del gobierno de Estados Unidos, o por lo menos de uno de sus departamentos, ha quedado en evidencia. Aunque se desconoce cómo obtuvo Wikileaks ese cuarto de millón de documentos (¿piratería informática?, ¿acceso desde dentro?), alguien tendrá que responder cuanto menos por descuido. No es de extrañar entonces que pronto comiencen a rodar cabezas en Washington.

Irresponsable o no, Wikileaks ha logrado lo que ningún individuo, grupo o entidad ha conseguido antes: dejar en un ridículo monumental al país más poderoso del mundo.

Bush, en defensa de la tortura

El ex presidente de Estados Unidos, George W. Bush, salió de su relativo silencio desde hace casi dos años para hablar con la cadena de televisión NBC y al diario británico The Times a propósito de la publicación de sus memorias, Decision Points. Como era de esperar, la tortura de los sospechosos de terrorismo es lo que más interés genera en las entrevistas. Sin remordimientos, Bush justifica el uso de la tortura conocida en inglés como waterboarding, la asfixia simulada de un detenido, como necesaria para evitar desmanes terroristas.

En sus palabras: “pensé en mi encuentro con la viuda de Danny Pearl (periodista estadounidense secuestrado en Pakistán), que estaba embarazada cuando lo asesinaron. Pensé en las 2,971 personas que Al Qaeda robó a sus familias el 11 de septiembre. Entonces pensé en mi deber de proteger a mi país de otro acto de terror”.

Según él, el waterboarding impidió ataques en el aeropuerto de Heathrow y en el distrito comercial de Canary Wharf, aquí en Londres. Bush no ve nada objetable en un recurso que provocó sufrimiento en algunos individuos pero salvó muchas vidas.

El asunto del “waterboarding” sigue despertando opiniones encontradas y renueva dudas. Por un lado es perfectamente reprobable condonar la tortura pero por otro, ¿cómo negar que es quizás el único recurso ante fanáticos dispuestos a matar y destruir? ¿Cómo no pensar que un mal menor es preferible a uno mayor? ¿No bastan los ejemplos de Moscú, Beslán, Nueva York, Madrid y Londres?

Decision Points promete ser buen material lectura para entender al hombre que más influyó en el curso de la historia en la primera década de este siglo. Vilpendiado y aplaudido, Bush ha dejado huella. En una buena parte del mundo convivimos con el resultado de sus decisiones, para bien o para mal. Así será por largo tiempo.

Obama y Marco Rubio

Qué destino el de los políticos. Miren a Barack Obama, primer presidente negro de Estados Unidos al que una ola de esperanza por el cambio le abrió las puertas de la Casa Blanca. A los dos años de su elección, Obama sufre, después de la anunciada derrota de su Partido Demócrata en las urnas que tuvo lugar ayer.

¿Qué queda del airoso senador devenido mandatario, todo sonrisa, encarnación de una supuesta nueva era, orgullo de su raza, vivo mentís de los que niegan la igualdad de oportunidades en aquella gran nación? Un hombre visiblemente desilusionado ante la pérdida de popularidad, medio en parapeto ante la andanada de críticas en su contra. Una reciente entrevista de televisión así lo mostró: con cara, cuerpo y ademán a la defensiva.

A pesar de todo, es temprano para declarar que Obama llegó a su nadir. Un descalabro mayor le puede sobrevenir si decide postularse a la reelección en noviembre de 2012. Es una posibilidad si se tiene en cuenta que la economía de Estados Unidos no crea suficientes empleos para generar ese sentimiento de bienestar que le haría recuperar votos. Dicen que aquella burla política de los demócratas contra Bush padre, la de “it’s the economy, stupid”, adquiere nueva vigencia en bocas de republicanos. La percepción es que el actual presidente se ha equivocado de prioridades. En todo caso, aún si una recuperación económica se hiciera sentir, a Obama le será difícil avanzar en su agenda de gobierno con la oposición republicana en la Cámara de Representantes.

El desencanto con Obama coincide con el ascenso de Marco Rubio, un hijo de inmigrantes cubanos que fue electo ayer como senador por la Florida.

A sus 39 años, bien parecido y carismático, Rubio podría ser la respuesta del Partido Republicano a Obama, señalan con entusiasmo algunos compatriotas. El cálculo se fundamenta en que el presidente demostró que no hay que hacer una larga carrera en el Senado para llegar a la Casa Blanca. Por lo tanto, si Rubio cultiva su buena estrella, podría ser el candidato republicano en las presidenciales de 2012.

La realidad es que a Rubio le queda un largo camino que recorrer para alcanzar las alturas de la política. El Senado puede ser la arena para alcanzar una proyección nacional pero conviene recordar cómo terminaron congresistas que se perfilaban como futuros presidentes. Tómese como ejemplo a Newt Gingrich, líder de una marea conservadora republicana que puso en jaque a Bill Clinton en 1994. Gingrich, aquel hombre del momento, tuvo que renunciar a su cargo de presidente de la Cámara de Representantes cuatro años después, en medio de la ignominia.

Como todo político, Rubio hace promesas: evitará que Washington lo cambie, no olvidará para qué lo eligieron y siempre será un hijo de inmigrantes. Son sólo las primeras líneas en una página en blanco. No es casual que eso mismo, aunque no con las mismas palabras, lo haya dicho Obama al llegar a la presidencia.

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