La calle de Fidel está muy sucia

Alguien me pregunta qué pienso de la insólita escena de dos cubanos copulando en pleno Bulevar San Rafael, en La Habana, tal como se divulgó originalmente en un video publicado en You Tube y después en blogs y redes sociales.

¿Sinceramente? Vil. Vomitivo.

Lo vi con incredulidad primero y no pude terminar. Tanta bajeza. No solo de los jóvenes apareándose sin la más mínima vergüenza como perros callejeros (¿drogados?, ¿tarados?) sino de todos los que los incitaban a su alrededor con las palabras más soeces. ¿Tan bajo cayó la gente en Cuba?

No porque no haya parejas que hagan el coito en lugares públicos en otras ciudades del mundo. Pero es inaudito que sea en medio de una calle céntrica y con un coro tan entusiasta de espectadores.

No venga nadie a decir que hay que tomarlo como una subversión del orden. Lo que se muestra en esos minutos es un envilecimiento de aquella sociedad, un desconocimiento de la más básica decencia.

Tampoco puede argumentarse que se trata de un hecho aislado. Unos días antes, otro video mostraba a niños y niñas en Camagüey bailando eróticamente al compás de esa anti música que llaman reguetón. En este caso el padre de uno de los menores era el orgulloso autor de la grabación. Cosa grotesca.

Algo notable es que en el acto sexual en plena Habana la policía brilló por su ausencia, tan diligente ella en cualquier manifestación de descontento político. La red de chivatos tampoco funcionó esta vez. Es un misterio. Así de sucia anda la calle “de Fidel”.

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3 comentarios

  1. Cierto Fernan! Es insólito, da asco, vergüenza ajena; pero mucha tristeza…y mucha indignación ver que la presencia de los diligentes hombres del orden público brilló por su ausencia…triste, abochornante e indignante!

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  2. Hola mi entrañable Fernan, primero, y antes que todo, te ves de 30… la antrología nacional anda de luto hace rato, como segundo tema que da para mucho entre todas las cabezas pensantes que al menos muestran un interés por el futuro de una nación que se diluye ante la vista de todos. Pero la fortaleza aún inexpugnable para serios estudios multidisciplinarios sobre la sociedad cubana actual, impiden que el mundo conozca la verdadera dimensión de nuestra tragedia. Casos como ese, y miles más que ocurren a diario pero que no son tan mediáticos como el desastroso ejemplar de marras, son las puntas de un enorme iceberg que busca su Titanic… lo veremos? parece que los viejos de Birán se empeñan en que no.

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  3. Fernán González

     /  abril 27, 2016

    Estimado amigo, comparto tu opinión. Nos tocó cargar con la pesada cruz del castrismo de cerca y también de lejos. Porque, aunque no queramos, Cuba sigue con nosotros como sombra en Coventry o en Saskatchewan. Por lo demás, la imagen todavía asociada a este blog no refleja la realidad de este servidor. Quede claro entonces que no hay pacto mefistofélico. La foto requiere actualización. Saludos.

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