¿Y los cómplices de Bin Laden?

Se hizo justicia, proclama el presidente Barack Obama. Se hizo justicia, dicen los familiares de las víctimas de Nueva York, Londres, Madrid y Bali. Se hizo justicia, repetimos: Osama Bin Laden está muerto y bien muerto.

El mundo está ciertamente mejor sin el hombre que procuró y logró matar y mutilar a unos cuantos miles de sus semejantes en nombre de una aberrada interpretación de la religión musulmana. Pocas veces en la historia alguien puede personificar el mal tan bien. Es por ello que este psicópata tiene un sitial en el cogollo de la infamia.

La celebración de una muerte, así sea la de este archienemigo de la humanidad, es reprobable por primaria. Sin embargo, las multitudes que festejaron ante la Zona Cero y ante las verjas de la Casa Blanca en Washington tienen la excusa de que la estela de destrucción que dejó Osama es todavía reciente. La reacción es proporcional al crimen que finalmente encuentra su castigo, en parte.

Bin Laden pudo esconderse durante casi diez años en Pakistán. Vivía plácidamente en una especie de búnker en la ciudad de Abbotabad a poca distancia de una academia militar. Es por eso que nadie en sus cabales puede creer que el líder de Al Quaeda no tenía protectores dentro de la inteligencia pakistaní.

Según el periodista Frank Gardner, experto en asuntos de seguridad de la BBC y víctima de un atentado de Al Qaeda en Arabia Saudita en 2004, es “muy significativo” que Estados Unidos solo informó a los servicios de inteligencia pakistaníes después de llevar a cabo su operación contra Bin Laden.

En palabras de Gardner: “los Estados Unidos simplemente no podían confiar en que el ISI (Inter-Services Intelligence) no iba a avisar a la gente de Bin Laden. Sucedió en 1998 cuando el presidente Clinton ordenó que se dispararan misiles contra los campamentos de Bin Laden en respuesta a los atentados en las embajadas de Estados Unidos en Africa (en Kenia y Tanzania). Alguien avisó a la gente de Bin Laden. Los campamentos fueron evacuados. El saldo fue una cabra y algunos simpatizantes muertos y una cabaña destruída”.

Quienes protegieron a Osama Bin Laden en todos estos años desde su huida de Afganistán son cómplices de las atrocidades que organizó y sancionó. Cuántas de ellas no habrían podido evitarse si se le hubiera capturado a tiempo.

Es motivo suficiente para que Estados Unidos y los países en las que se cometieron exijan a Pakistán que lleve los culpables a juicio, sean quienes sean. Mientras eso no suceda, la justicia quedará inconclusa por mucho regocijo que hoy cause la muerte de Bin Laden.

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5 comentarios

  1. Fernan, muy buen reportaje, te felicito. Sigue mandándome tu blog. Tenemos que felicitar a todos los que contribuyeron al ajusticiamiento de Bin Laden. Un trabajo que solo los judíos pudieran hacer igual. Por fin Obama demostró que tiene co-jo-nes.

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  2. The Obama administration is demanding an explanation from Pakistan on how Osama bin Laden was able to hide in the country for so long before he was killed by US special forces.

    http://www.guardian.co.uk/world/2011/may/02/osama-bin-laden-pakistan-awkward-questions

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  3. No es menos cierto que está tan bién muerto como Sadam Husein.Lo que me preocupa es que si vivimos en una democracia, todos tenemos el derecho de defendernos y por muy culpable que fué el desmadrado de Bin Laden se le debería haber hecho un juicio para echarle en cara todo los horrores que cometió y si le toca la pena de muerte,pues que se ajusticie.Lo que me dá un mal sabor eso del linchamiento…sorry!

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  4. Creo que hace falta un poco de perspectiva. En un mundo ideal, sí, habría sido mejor que se capturara,juzgara y condenara a Osama bin Laden pero su ajusticiamiento – porque de eso se trata, no linchamiento – es un mal menor comparado con todo el daño que hizo.

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  5. Estoy de acuerdo con Fernan y el articulo, no se podía esperar un Juicio y todo lo que se espera para una persona, en este caso hablamos de un monstruo, escurridizo, que ya había probado escapar,que gozaba de respaldo de los que ponen la muerte como su modo de vida, aquellos que lo mantenían informado y guardaban,los emisarios del odio, por lo tanto bien muerto está y si hay que buscar dentro de Pakistan y presionar hasta encontrar a sus cómplices
    dentro de la Agencia pakistani

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