¿Es culpa de la Jarretera?

Dos ex primeros ministros británicos, Tony Blair y Gordon Brown, no han sido invitados a la boda del príncipe Guillermo (sí señor, Guillermo, no William), lo que ha provocado profundo malestar en el opositor Partido Laborista.

El problema es que otros dos ex jefes de gobierno, Margaret Thatcher y John Major, sí están en la lista de invitados. Tanto Thatcher como Major son conservadores. Algunos diputados laboristas acusan al actual gobierno de estar detrás del desaire porque al menos debió aconsejar a la Casa Real sobre un asunto que podría causar controversia política.

Los organizadores del matrimonio aseguran que no hay malas intenciones. El motivo por el que la Dama de Hierro y su sucesor tienen un lugar reservado en la Abadía de Westminster es que ambos pertenecen a la Muy Noble Orden de la Jarretera, la más alta orden que concede un monarca británico. Blair y Brown, no.

La explicación no satisface a los críticos. Según ellos, a la boda de Carlos y Diana en 1981 se invitó a todos los ex primeros ministros. Y hubo varios de ellos. Lo que sucede, responden de la Casa Real, es que se trata del heredero del heredero. Además en la abadía de Westminster no hay espacio para tanta gente como en la Catedral de San Pablo.

A pesar de las justificaciones, no serán pocos los que verán en este asunto no solo una falta de delicadeza sino también una muestra de que el corazón de la familia real es conservador. El feo a Blair y a Brown parece que no es culpa de una liga.

Explico: La jarretera es una liga con hebilla que se colocaba en el jarrete, la corva de la pierna. Cuentan – no lo crean del todo – que en el siglo XIV el rey Eduardo III bailaba con su yerna, la condesa de Salisbury, cuando a esta se le cayó una de las ligas que le sujetaban las medias. Para evitarle el escarnio, el rey la recogió y se la colocó alrededor de una de sus propias piernas. Al hacerlo, el monarca exclamó: “Honi soit qui mal y pense” que en francés, el idioma de la corte en esa época, significa más o menos “que la vergüenza caiga sobre quien piense mal de ello”. Ese habría sido el origen de la orden que todavía suscita ciertos malos pensamientos.

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2 comentarios

  1. Fernan, la dama de hierro, Mrs.Thacher no fallecio?
    Te deceo o mejor reportando la boda del siglo. Te felicito por el buen trabajo que estas haciendo como periodista, y ma, por ser cubanio y de Cueto, nuestro querido e inolvidable PUEBLO.

    Responder
    • Fernán González

       /  abril 28, 2011

      No, pero tiene serios problemas de salud a sus 85 años. De hecho no podrá asistir a la boda. Por cierto ha trascendido que tendrá un funeral de Estado, un honor que no tributa a todos los ex primeros ministros.

      Gracias por tus elogios que, repito, no son merecidos. En realidad, la cobertura de una boda real no es lo más periodístico que pueda haber; se hace lo que se puede.

      Saludos.

      Responder

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