La música, ese antídoto

En Cuba, Ella Fitzgerald y Mercedes Sosa fueron mi refugio muchas veces.

Y como dondequiera hay motivos de aflicción, la música me es hoy buena receta para ahuyentarla.

A pesar de que la recesión sigue en contra de los pronósticos, que el número de hambrientos en el mundo aumentó a más de mil millones este año, que vi esa película mala y deprimente que es The Scouting Book of Boys (¿por qué cierto cine británico tiene que ser tan crudo?), me reconforta por ahora el sonido de The Doves acompañado por el Coro Búlgaro de Londres en los conciertos de los Electric Proms de la BBC.

Gracias Iain, voz en el coro, por la invitación.

Entrada siguiente
Deja un comentario

¿Y usted qué opina?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

  • Categorías

  • Enter your email address to follow this blog and receive notifications of new posts by email.

  • El autor en Twitter

  • Follow Cuba y otras obsesiones on WordPress.com
A %d blogueros les gusta esto: