Honduras y la mano de Washington

Honduras

El presidente de Cuba Raúl Castro dijo en un acto de solidaridad en Quito con el depuesto mandatario de Honduras Manuel Zelaya que su destitución no fue posible sin el apoyo de Estados Unidos.

Durante las celebraciones por la segunda toma de posesión del presidente Rafael Correa, Castro afirmó que “en este continente nadie da un golpe de Estado, si no recibe la autorización de los Estados Unidos de Norteamérica”.

Raúl Castro señaló que mientras el presidente Barack Obama condena la salida del poder de Zelaya, se percibe cierto apoyo al gobierno de facto de Honduras.

La denuncia del mandatario cubano viene un día después de que Obama, quien se reunió con el presidente de México Felipe Calderón y el primer ministro de Canadá Stephen Harper en la ciudad mexicana de Guadalajara, destacó que aquellos que piden que Estados Unidos intervenga en Honduras son los mismos que lo acusan de injerencia en los asuntos de la región.

¿Hipocresía?

“Los mismos críticos que dicen que Estados Unidos no ha intervenido lo suficiente en Honduras, son las personas que dicen que nosotros siempre estamos interviniendo y que los yanquis tienen que salir de América Latina. No se pueden tener las dos cosas”, expresó Obama, quien seguidamente tachó de hipócritas a los que piden a Washington que restituya en su puesto a Manuel Zelaya.

Tanto Calderón como Harper se mostraron de acuerdo.

Realmente no hay pruebas de que Estados Unidos fomentó la destitución de Zelaya y nadie se atreve a calificar de cínico a Obama.

Lo cierto es que a Washington no le apura un regreso del ex presidente hondureño.

Washington ha optado por esperar a que las elecciones en Honduras hacia finales de este año traigan estabilidad al país latinoamericano.

Dada la firmeza que ha mostrado el gobierno de Roberto Micheletti ante las presiones internacionales, el gobierno estadounidense parece haberse dado cuenta de que un retorno de Zelaya provocaría una violencia que sería mucho peor que el actual impasse.

Pragmatismo

Es así como se entiende que Estados Unidos esté haciendo muy poco para que Manuel Zelaya ocupe de nuevo el sillón presidencial en Tegucigalpa.

Además, ¿tiene alguna lógica restituir a un aliado de Hugo Chávez en el poder?

En el caso de Honduras está claro que la política de Obama se rige por el pragmatismo más que por la ideología.

Ya lo había anunciado Hillary Clinton.

Deja un comentario

¿Y usted qué opina?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

  • Categorías

  • Enter your email address to follow this blog and receive notifications of new posts by email.

  • El autor en Twitter

  • Follow Cuba y otras obsesiones on WordPress.com
A %d blogueros les gusta esto: