Nostradamus en Moscú

Es probable que la hora final de Estados Unidos llegue muy pronto, en 2010.
No perdí el juicio. Eso es lo que dijo, una vez más, el profesor de la Academia Diplomática del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, Igor Panarin.
Según su hoja de vida, el doctor en ciencias políticas es autor de nueve libros dedicados sobre todo al tema de lo que llama guerra de la información. No es cualquiera.
El lunes 3 de marzo, Panarin dictó una conferencia en la escuela diplomática en Moscú a la que asistió la prensa extranjera. Fue allí donde volvió a explicar esta curiosa tesis que dio a conocer originalmente en 1998.
Según el periodista de la agencia Associated Press que estuvo presente, el profesor Panarin fundamentó su predicción en la decadencia económica y moral de Estados Unidos.
He aquí las señales: el derrumbre de los mercados financieros, la caida del producto interno bruto, las matanzas en las escuelas, el exceso de presos en las cárceles, el número de homosexuales, etc.
Panarin sostiene que Estados Unidos se dividirá en seis repúblicas. Así lo explicó en entrevista con The Wall Street Journal el año pasado.
La República de California (los estados de California, Washington, Oregon, Nevada, Arizona, Utah y Idaho) caerá en la esfera de influencia china.
La República de Tejas (oigan esto, mexicanos) volverá a México. La integrarán Texas, Nuevo México, Oklahoma, Louisiana, Arkansas, Mississipi, Alabama y Florida.
La Unión Europea podría ser el destino de los estados en el noreste, Kentucky, Tennessee, y las dos Carolinas.
La República Central del Norte pasaría a Canadá o sería un protectorado canadiense.
Después de más de un siglo de su venta, Alaska regresaría a Rusia.
Quedaría Hawaii, de la que se encargarían China o Japón.
No menciona por ninguna parte a Puerto Rico. Supongo que según la lógica de Panarin, caerá bajo la influencia de alguna gran república latinoamericana.
Lo que sí dijo el académico ruso es que la caida de Estados Unidos permitirá a Rusia y China alzarse como las dos superpotencias dominantes con una moneda propia.
Por supuesto, las predicciones de este profeta de la perdición no han hecho gracia en Estados Unidos.
En realidad, no es la primera vez que se escuchan ideas estrafalarias pero algo de resonancia tienen las de Panarin en estos tiempos de incertidumbre.
Según él, se le solicita con mucha frecuencia para que exponga sus predicciones.
¿Loco o astuto?
Ustedes pueden sacar sus propias conclusiones.
Entrada anterior
Deja un comentario

¿Y usted qué opina?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

  • Categorías

  • Enter your email address to follow this blog and receive notifications of new posts by email.

  • El autor en Twitter

  • Follow Cuba y otras obsesiones on WordPress.com
A %d blogueros les gusta esto: