En 2007 el actual presidente de Guatemala, entonces candidato, me concedió una entrevista como enviado de la BBC. La violencia que vive ese país me motiva a imaginar una segunda conversación con Alvaro Colom.
Cuando usted bregaba por ser presidente, me dijo: “Guatemala está enferma, seriamente enferma en términos de violencia”. Meses después lograba cumplir su empeño de larga data y le ceñían la banda presidencial.
Permítame preguntarle ahora:
¿Qué pasó con su plan integral? ¿Qué fue de su propuesta de enviar fiscales a los municipios en los que brillaban por su ausencia? ¿Qué del apoyo al presupuesto de la Corte Suprema? ¿Qué del cierre de las “llaves” que hacen engrosar con jóvenes las filas de las maras: la desarticulación familiar, el desempleo, la falta de escuelas?
Con el debido respeto, Presidente, su gobierno falló en curar o al menos, mitigar, los males de ese enfermo gravísimo que es Guatemala.
Debe estar usted avergonzado de la muerte atroz e irónica de Facundo Cabral, un argentino que cantaba al amor de Dios, a la paz y la fraternidad. Hoy somos muchos en el mundo los que como usted lamentamos que hayan acabado de forma tan infame con su vida.
Como Cabral, hay muchos guatemaltecos, Señor Presidente, que mueren todos los años víctimas de los perpetradores de la violencia, llámense narcotraficantes o mareros.
Es cierto que en cuatro años, usted no podía solucionar lo que es un mal tan de fondo pero ¿dio prioridad a la lucha contra la violencia? ¿Hizo cumplir las leyes?
Usted dejará de ser presidente dentro de unos meses. Honestamente, Don Alvaro, usted entregará un país peor del que recibió.
Lo triste y deprimente es que probablemente su sucesor prometerá poner freno a la delincuencia, se quejará de la debilidad de las instituciones, de la nefasta herencia de la guerra civil, de la falta de cooperación de Estados Unidos, del poder de los narcos mexicanos y terminará culpando a otros de sus fracasos.
¿No le parece una historia demasiado conocida?

julio 11, 2011 

Al fin la prioridad no solo para Guatemala, mas bien en Centroamérica es la lucha contra la violencia y para eso no solo se necesita tratados firme entre esos piases y también la ayuda de la OEA y toda la ayuda posible desde el Norte….con logística y la experiencia de cierto personal…de lo contrario el mal devorara a los estados